La diabetes es una enfermedad producida por una deficiencia de la hormona insulina o por el uso ineficaz de la insulina en el cuerpo. En la diabetes tipo 1, el cuerpo no puede producir insulina. En diabetes tipo 2, el cuerpo no puede producir suficiente insulina o no es capaz de utilizarla eficazmente para poder funcionar bien.

La insulina es una hormona producida por el páncreas, que contribuye a regular los niveles de glucosa en sangre. Esta hormona es vital para el transporte y almacenamiento de la glucosa en las células, ayuda a utilizar la glucosa como fuente de energía para el organismo.

La insulina actúa como una llave para permitir que la glucosa acceda a las células. Si la glucosa no puede entrar en las células, se acumula en la sangre.

¿Qué es la resistencia a la insulina?

Cuando el organismo deja de reaccionar a la acción de la insulina se conoce como resistencia a la insulina, o lo que es lo igual, una baja sensibilidad a la insulina. También es conocida como hiperinsulinemia o insulinorresistencia.

Es una alteración que se produce en los tejidos adiposos (grasas), que hace que la insulina no ejerza su acción en ellos. La insulina que produce el páncreas no funciona bien, por lo tanto el cuerpo no reacciona como debe. Con ello aumenta la glucemia, y el páncreas sigue aumentando la necesidad de utilizar más insulina.

Es decir, la llave (insulina) no logra abrir la cerradura de las células como antes. Se crea así un círculo vicioso, que cuando el páncreas ya no tiene capacidad para segregar más insulina, puede desembocar en una pre-diabetes, diabetes tipo 2 o enfermedades cardiovasculares graves.

Causas de la resistencia a la insulina

En la actualidad, este trastorno ha aumentado en la medida que se han incrementado los casos de sedentarismo, sobrepeso, obesidad y desórdenes alimenticios en todo el mundo. El aumento de las células grasas son grandes protagonistas en este deterioro.

La genética de padres o familiares directos con resistencia a la insulina o diabetes también es otro factor a tener en cuenta.

La hormona del crecimiento produce resistencia a la insulina, durante la pubertad se producen múltiples cambios hormonales, los más significativos son asociados a la hormona de crecimiento, los corticoides y las hormonas sexuales. A medida que se incrementa los niveles de plasma de la hormona de crecimiento, se produce un mayor aumento de requerimiento de insulina.

Fármacos, la cortisona o alguno de sus derivados (corticoides), empleados en el tratamiento de numerosas enfermedades, y que pueden condicionar en tratamientos crónicos la aparición de resistencia a la insulina.

Diagnóstico de la resistencia a la insulina

Para realizar un diagnóstico y poder evaluar la resistencia a la insulina se utiliza un modelo homeostático  denominado HOMA-IR (“homeostatic model assessment”).

Con un simple cálculo matemático, se puede predecir el riesgo de progresión en diabetes y/o síndrome metabólico.  El estudio se basa en una observación de los niveles de glucosa cuando no recibe estímulos durante varias horas. Por ejemplo, cuando hemos pasado varias horas sin comer tras el descanso nocturno (ayuno).

La ecuación para poder realizar dicho cálculo es la siguiente:

 

Sensibilidad a la insulina = 22.5 / (I * G)

o

Resistencia a la insulina = I * G /22.5

*Donde I es la insulinemia en ayunas (μU/ml) y G es la glucemia en ayunas (mmol/l)

 

Puedes calcular tu HOMA-IR a través de la siguiente calculadora.

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Síntomas de la resistencia a la insulina

La resistencia a la insulina no se considera como una enfermedad, por lo tanto sus síntomas son más difíciles de definir clínicamente.

Pero hay una serie de síntomas que pueden derivar a este problema:

  • Síndrome miccional, ganas frecuentes de orinar.
  • Polidipsia, necesidad exagerada y urgente de beber.
  • Ansiedad por ingerir alimentos especialmente azúcares o hidratos de carbono.
  • Cansancio generalizado, los tejidos musculares no reciben la fuente de energía necesaria para funcionar correctamente.
  • Aumento de peso, especialmente la grasa se concentra en la zona abdominal.
  • Hiperpigmentación (oscurecimiento) de algunas zonas del cuerpo, sobre todo en cuello, regiones axilares y en las ingles.
  • Trastornos cardiovasculares, hipertensión arterial, alteraciones en los niveles de lípidos (hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia), prediabeteso diabetes.

Tratamiento de la resistencia a la insulina

El tratamiento más efectivo para tratar este problema metabólico es un cambio en el estilo de vida.

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En el caso de personas con obesidad, es fundamental elaborar una dieta para la pérdida de peso. Principalmente reduciendo la cantidad de grasas saturadas o de origen animal, junto con los azúcares. Y aumentando el consumo de alimentos ricos en micro-nutrientes como los vegetales, las frutas. Además, de incorporar alimentos que contengan mucha fibra o grasas in-saturadas.

Reducir el índice de masa corporal con la práctica de ejercicio físico regular, de esta manera, mejoramos la sensibilidad del organismo a la insulina. Con tan solo 30 min al día conseguiremos activar las células musculares que utilizan el azúcar de sangre para la energía.

Los insulinosensibilizadores son fármacos  que potencian el efecto de la insulina, disminuyendo así la resistencia a la insulina. El más usado es la metformina.

En resumen, una dieta sana y equilibra son la clave para mantener el cuerpo en óptimo estado de salud.

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Conclusión

Aunque las definiciones son muy similares, no son la misma enfermedad. Porque como ya contamos al principio de esta entrada, una persona con diabetes tipo 1 no es capaz de producir insulina, y una persona con diabetes tipo 2 sí produce insulina, pero no lo suficiente.

En el caso de la resistencia a la insulina, está caracterizado por una falta de respuesta de los receptores de la membrana celular a la acción de la insulina, implicando más gasto de insulina que no produce ningún control en la glucemia. Es decir, se produce mucha insulina que no hace ningún efecto.

Por lo tanto, la respuesta a la pregunta es bastante clara. 

¿No recuerdas si te pusiste la insulina?

Muchos de nosotros necesitamos inyectarnos insulina a diario para un correcto manejo de nuestra glucosa. Anotar en todo momento los datos relativos a la gestión y control de nuestra diabetes es fundamental. Con Insulclock es mucho más fácil realizar el registro, y muchas de estas anotaciones, que antes se realizaban a mano, ahora gracias a Insulclock podrás automatizarlas y que el sistema las registre por ti. Ganarás tiempo y siempre sabrás si te pusiste o no te pusiste la insulina. 

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 Datos de interés

http://www.sediabetes.org/calculadoras/calculadoras/HOMAR.aspx