Este año, he vuelto a emprender una nueva aventura, 25 años después de debutar en diabetes viaje a las montañas del Atlas en Marruecos para alcanzar su cima más alta, el Toubkal de 4167 metros de altitud y también hacer una incursión en el Sahara.

Este año, me acompañó una nueva herramienta para controlar mi diabetes, Insulclock.

Durante el año, antes de marchar de expedición lo estuve probando en mi vida diaria, con mi rutina habitual para aprender de él y solventar con el equipo de Insulclock todas las dudas y contratiempos que pudieran darse luego en el Atlas.

“Las personas con diabetes somos ante todo personas, tenemos nuestras vidas, unas más ajetreadas que otras, pero es fundamental tener en cuenta que la diabetes se tiene que adaptar a tu vida y no al revés.”

Las personas con diabetes somos ante todo personas, tenemos nuestras vidas, unas más ajetreadas que otras, pero es fundamental tener en cuenta que la diabetes se tiene que adaptar a tu vida y no al revés. En mi caso, soy comercial, viajo muchísimo todos los meses, cambio de horarios, comidas, rutinas… y utilizar esta herramienta me ha permitido tener la certeza en todo momento de cuándo, cuánta y qué tipo de insulina me he puesto en cada momento, con lo que no he tenido la duda si me la había inyectado o no, evitando posibles hipoglucemias o hiperglucemias posteriores.

Por eso creo que es una herramienta que hace a la persona con diabetes más libre, a la vez que la da una información vital para su salud.

Por otro lado, he re-aprendido  la importancia de mantener los 10 segundos de rigor la pluma para evitar que no se desperdicie ninguna dosis de insulina.

Durante la aventura de este año en Marruecos tenía la ilusión de testarlo en altitud, durante los días de trekking, días eternos de caminatas con cambios de temperatura importantes…. Imaginaros si hubiese tenido la duda de haberme puesto la insulina.

¿ME HE PUESTO YA LA INSULINA?

Insulclock es capaz de decirte si ya te has pinchado, te recuerda que debes pincharte si aún no lo has hecho, rellena el cuaderno del diabético por ti y hasta es capaz de saber si tu pluma ha estado expuesta a temperaturas que hagan que la insulina pueda haber perdido sus propiedades.



El día de ascensión a la cima

El día más crítico iba a ser el de ascensión a cima, ya que comenzamos a andar hacia las 4 de la mañana a más de 3000 metros de altitud, el dispositivo funcionó perfectamente y alcanzó la cima de los 4167 metros del Toubkal.

En el Sahara no pudimos testarlo con calor porque ¡nos llovió! ¡He hizo una temperatura de 20 grados!

Lo más valioso es que al volver, tengo anotadas todas las dosis de insulina que he podido mostrar a mi endocrino a la vuelta y así poder añadir más datos a la investigación del comportamiento de la diabetes en altitud.

También tenía dudas sobre la duración de la batería en altitud y en ese aspecto como en otros aparatos, si nos dimos cuenta que duraba un día menos que en mi rutina habitual.

Ha sido la primera vez que he tenido la tranquilidad de que mi insulina estaba en la temperatura adecuada, ya que también te da la opción de conocer la temperatura a la que ha estado expuesta durante toda la expedición.

Yo he quedado encantada con el dispositivo y él creo que también.. a juzgar por las fotos, estuvo durante todo el viaje haciéndose selfies con las montañas, los paisajes y las dunas del Sahara. Fui benévola con él y le dejé ya que cumplió con creces su función, ¡mantuvo mi insulina bajo control por encima de las nubes!

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